HOMENAJE A NICASIO PEREA BALLESTEROS
En el año 1981, miembros del que fuera Circulo NICASIO PEREA BALLESTEROS del Distrito Carabanchel, se separan del citado Distrito y fundan el suyo propio, el Distrito SAN IGNACIO. A ellos se unieron otros Afiliados de diferentes Distritos y poco a poco con nuevas afiliaciones, el Distrito se hizo grande. Desde sus inicios Nicasio ha estado presente en nuestro Hogar, por ello y como primera actividad de este Aniversario, rendimos homenaje a NICASIO PEREA BALLESTEROS en el Cementerio delante de su tumba.
El acto se celebró el día 25 de marzo de 2006, fecha en la que hubiese cumplido 54 años. A partir de él, de su nombre y de su vida, se creó este Hogar que ahora cumple 25 años. Por ello, creemos que la mejor manera de comenzar es recordar, agradecer y honrar su memoria y la de aquellos que ya no están aquí.
Al Acto Asistieron los familiares de Nicasio, que vinieron desde su residencia actual en Tarragona y otros puntos de Cataluña. También participaron nuestro Jefe Nacional, José Ignacio; el Secretario General, Ángel Abad; el Presidente Regional, Javier Aguilar; el Hogar Universidad, con el Guión de la Unidad que lleva el nombre de Nicasio, y Antiguos Camaradas de los Hogares de Carabanchel y San Ignacio; así como otros Dirigentes de todos los ámbitos y de todas las épocas. Después del Homenaje en el cementerio, fuimos a la Parroquia de la Dehesa, donde se celebró una misa por el alma de Nicasio y de los otros difuntos de nuestra Organización.
NICASIO PEREA BALLESTEROS estaba de campamento en Isla Cristina (Huelva), era un campamento cerca de la playa. El día 18 de julio de 1969, estando con su Unidad bañándose en el mar, vio como a tres arqueros se los llevaba la corriente mar adentro, él no dudo en salir en su busca. Todo queda muy lejano y muy confuso, pero ésta es la versión que nos dio su madre, rescató a los muchachos con ayuda de otras gentes que se acercaron en una barca, ayudó a subirlos a ella y desapareció bajo el agua, pasaron tres días hasta que el mar lo devolvió.
NICASIO PEREA BALLESTEROS. Un muchacho que con apenas diecisiete años dio su vida en el mayor acto de servicio que cualquier humano pueda realizar, salvar la de los demás. El ejemplo, ese ejemplo que ha hecho que todos los Camaradas de la OJE de Madrid lo mantuviéramos eternamente vivo.
NICASIO PEREA BALLESTEROS descansa en el cementerio de Carabanchel, encima de su tumba, en una urna pequeña de cristal está su cruz potenzada con el león rampante, y a sus pies el emblema que reza “VALE QUIEN SIRVE”, pero esos símbolos no son más que un recuerdo; Nicasio estará vivo con todos nosotros, porque aquel día nos salvo a todos. Al proyectar éste homenaje hemos intentado saber a quien salvó. Hemos localizado a los que vivieron el momento, queríamos que aquellos rescatados estuvieran allí. No hay nombres, nunca los hubo, nunca se supieron, todo fue confusión... Los salvados somos todos los que crecimos a la luz de su ejemplo.
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Carta recibida de Mario Ángel Campuzano Guerrero (4-3-2008)
Mensaje y felicitación por vuestra actuación:
Hola a Todos:
Éramos tres amigos, siempre estábamos juntos, se decía mira ahí está Mario o Nicasio o Miguel Ángel, qué raro falta uno o dos, veras que pronto aparecen. Tanto era así que cuando no teníamos actividades en el hogar, salíamos juntos a bailar, Nicasio era más de cine, al cine, al zoo, etc., Hacíamos actividades conjuntas marchas, con competición entre centurias, visitas a museos, un montón de etc., la “DIVISIÓN AZUL” que mandaba Nicasio y la “DAOIZ” que mandaba yo, aún poseo el último recuerdo que me dio por el XIII aniversario de mi centuria el 2 de Mayo de 1969.
En la despedida, cuando se iba al campamento de Isla Cristina, que no quería ir ya que su ilusión era hacer una marcha volante por Galicia con los arqueros, no quiso venir al baile y se fue al cine con otros mandos, “El desafío de la águilas” se titulaba la película, vino impresionado, yo la tengo y veo de vez en cuando en su recuerdo.
Por esa época comenzó a salir con una chica, Miguel Ángel la dio un recordatorio quedó muy apenada, nos comentaba que había que hacer compatible a la O.J.E. con las mujeres, al poco tiempo comenzaron a admitir a chicas en la organización.
Éramos tan alegres que cuando salíamos del baile, cine, etc., cantábamos “La última noche que pasé contigo” de moda por entonces, aquel fatídico día 18-7-1969, cuando Miguel Ángel y yo salimos del baile, no cantamos la canción como barruntando algo fatal, cuando llegué a casa, una llamada del hogar “Antonio Romero Aguilera” me comunica el fallecimiento de Nicasio, yo con 18 años, grité, asusté a mi familia, lloré no lograba entender, llamé a Miguel Ángel y quedamos en el hogar de Carabanchel (C/. Cinco Rosas, hoy Monseñor Obispo Romero). Allí se encontraban todos los mandos, Antonio, Manolo, Rujas, Julito, Julián, Labrador, Iñigo, etc. nosotros no dejábamos de llorar, nos infundían ánimo, éramos los más jóvenes, Labrador nos decía, es difícil ser hombre y esta es una prueba que tenéis que superar, yo no lo aceptaba pues en esos días había recibido su última postal, que aún conservo, retándome a revalidar su primer puesto del año anterior en el Campamento Hernán Cortes de Cercedilla Madrid.
Después llego la velada del cuerpo por flechas, arqueros y mandos en el cementerio de Carabanchel. El domingo 20 de julio se le entierra, yo le doy el último adiós a nuestro estilo, diciendo, tres veces su nombre, y todos contestando ¡¡PRESENTE!!.
Desde entonces cada 18 de julio le llevo unas flores, le rezo un padre nuestro y le digo hasta otra chaval.
Podría contar alguna anécdota pero lo mejor, su amistad, su amor a la familia, principalmente a su madre a la que ayudaba a fregar, lavar, etc., amor a sus flamantes estudios, que se vieron truncados en su deseo de ser aparejador, sus cuidados a sus hermanos pequeños, a su hermana que la llevaba a algunos guateques que hacíamos en casa, su amor a la lectura, en resumen todo un ejemplo a seguir.
Me he emocionado al ver que aún sigue la O.J.E. en marcha, ver a Abel recordando a su hermano Nicasio, desde aquí mi más sincero recuerdo con cariño para él, para sus hermanos y especialmente para su madre, a la que tuve el honor de llevar flores en el día de la madre, entonces el 8 de diciembre, su padre ya sé que falleció, mi pésame y abrazos para todos.
Adjunto unas fotos con el artículo publicado en “EL MASTIL” en Enero de 1970, por si lo tenéis a bien guardar en vuestros archivos.
Me da alegría ver que Nicasio no ha muerto, ya que sólo se muere cuando se cae en el olvido, su recuerdo, su ejemplo sigue vivo entre nosotros, por eso digo:
NICASIO PEREA BALLESTEROS ¡¡¡PRESENTE!!!
VALE QUIEN SIRVE Y SERVIR ES UN HONOR.
Un saludo y abrazos para todos.
Mario Ángel Campuzano Guerrero.
Miguel Ángel Romero López.




El matasellos tiene fecha de 16 de julio de 1969, por lo que fue una de las últimas tarjetas que escribió, que yo recuerde las recibieron, a parte de mí, Vicente Torres Viguer, Hogar de Carabanchel y Miguel Ángel Romero López, escuadrista e íntimo amigo de Nicasio. La siguiente foto es el primer aniversario de su fallecimiento.

Se ven a muchos amigos y camaradas de la O.J.E. de Carabanchel, entres ellos a Manuel López Quintana, quien le acompañaba en el Campamento.